Fantasía, terror, ciencia ficción y fuerzas primigenias, en 240 caracteres. Era todo cuanto pedían en el concurso. Impulsado por @portico en Mastodon.
Aquí os dejo los relatillos con los que participé.
Venga, dejadme algún comentario, que las distancias cortas no son mi género, nunca se me han dado muy bien.
Una sombra imposible cubrió el Gólgota. Alzó la cabeza y, en medio del dolor, reconoció aquello que ocultaba el Sol. Sintió miedo. Había huido muy lejos, pero al fin lo habían encontrado. Y volverían cada vez que naciera otro como él.
Advirtieron hasta el hartazgo que mirar un eclipse sin protección dañaba la vista. No hizo caso. Cuando el Sol se apagó, comprendió por qué necesitaban que nadie mirase. Alcanzó a verlos descender antes de que su corazón se detuviera.
Tengo que acabarme todo el chocolate antes de la totalidad. 85 % de cacao… Tendré que atiborrarme para lograr la oscuridad que necesito. Podría usar el de 99 %, claro, pero una tiene sus límites. Qué cosa más amarga.
Mi abuela decía que, durante un eclipse, las puertas debían quedar abiertas. Me pareció absurdo y cerré la mía. Al llegar la totalidad, oí miles de pasos alejándose de las otras casas. Los de mi pasillo venían hacia mí.
Confundió el hechizo, y la pluma atravesó el techo, creció y empezó a cubrir el Sol. El profesor palideció. Tenía tres minutos para arreglar el desastre antes de que los científicos se preguntasen por qué había oscurecido antes de hora.
Cuando la cera de sus alas empezó a derretirse, Ícaro suplicó a la Luna que cubriera el Sol y le permitiera descender. Pero llegó tarde, y solo pudo verlo caer al mar. Desde entonces, vuelve de vez en cuando para cumplir su promesa.
Simplemente geniales todos, guapa! A imaginación y bien escribir no te gana nadie. No puedo elegir cuál me gusta más de todos los microrrelato porque todos me parecen geniales, pero si tengo que elegir me quedo con el del chocolate, jejeje! Un abrazo muy fuerte
¡Ay el chocolate! Mueve montañas… digo, lunas. Solo que tu luna chocolatera no sé si habría eclipsado mucho, ¡que sé yo que eres de chocolate con leche!