Mi eclipse particular… más que total

Salí al balcón cuando se acercaba la totalidad. No tenía gafas especiales ni telescopio, y tampoco me hacían falta, ¿verdad? Mi vista conserva la percepción de la luz natural, así que mi particular observatorio astronómico consistió en quedarme allí, quieta, prestando atención, sin mirar hacia el sol, desde luego.

Primero fue el aire, que refrescó un poco, lo justo para notar que algo estaba pasando. Después, la luz que todavía percibo empezó a disminuir, aunque para mí no fue algo que detectara gradualmente. Por supuesto, no vi el sol desaparecer detrás de la luna, ni coronas, ni anillos, ni ninguna de esas maravillas que llenaron fotografías y exclamaciones, pero percibí cómo el día dejaba de ser del todo día.

Y me emocionó, más de lo que esperaba.

Seguí el eclipse por la radio mientras permanecía en el balcón. Cuando dijeron que terminaba la totalidad, ocurrió algo diminuto que, para mí, fue enorme: percibí un ligero rayo de luz.

Ahí estaba otra vez.

Supongo que cada cual vio su eclipse. El mío fue un poco de aire menos cálido, unos momentos de oscuridad y un rayito de luz que regresaba justo cuando la radio decía que tenía que regresar. Quien no se conforma…

Eso sí, me cundió el día escribiendo unos pocos microrrelatos que os compartiré en la siguiente entrada. Eran para un concurso que se realizaba en la red social Mastodon. No gané, pero no importa, lo pasé bien imaginándolos y leyendo el del resto de personas que participaban.

Si quieres seguirme en dicha red… Este es mi usuario:

@marta_estrada

Autor: Marta Estrada Galán
Dicen que algunos niños nacen con un pan bajo el brazo. Yo asomé al mundo con un libro y un cuaderno, solo que no me enteré hasta que a los once años comencé a devorar novelas y a escribir historias como si no hubiera un ayer en que también podría haberlo hecho. Luego llegó eso que llamamos vida, donde entre lectura y lectura, me convertí en lo que soy: escritora, aficionada a los paseos, a mantenerme en forma, al canto y al radioteatro, integrante de un coro y madre a tiempo total. Convivo con mis dos hijos, mi gata Nara y mis amigos que, aunque en la distancia, siempre están a mi lado.

Los lectores piensan

  1. Hola Marta, nadie me ha explicado nunca tan bien y tan detalladamente lo que se siente durante un fenómeno tan especial como es un eclipse de sol. Gracias, porque has conseguido que pueda imaginarmelo yo también. Un abrazo muy fuerte

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