Conozco a un niñito inmigrante de unos cinco o seis años que me habla. Creo que tiene alguna enfermedad, pero no indago con su madre. Él me pregunta qué hago, refiriéndose a mi profesión.
Ningún ser humano es ilegal
Los manifestantes lanzan adoquines, papeleras, todo cuanto cabe en sus manos vacías de violencia gratuita, llenas de otras manos de …